Dead Rising
Imagina la siguiente situación: vives en una pequeña ciudad del interior con 50.000 habitantes, en la cual nunca pasa nada. No hay pabellones deportivos donde ir a pasar la tarde, ni playa, ni eventos culturales… lo único que puedes encontrar medio divertido es el centro comercial, donde al menos hay variedad de ambientes, y siempre puedes gorronear las videoconsolas de la tienda de electrónica.
Sin embargo, este fin de semana no va a ser tan aburrido como los demás. Una misteriosa plaga de zombis ha asolado la ciudad, y los pocos supervivientes que quedais os habeis refugiado en este lugar. Al menos los habeis dejado fuera, y hay comida suficiente para pasar una larga temporada hasta que vengan a rescataros… hasta que se abre una brecha en las barricadas, y los zombis invaden el centro comercial. Ahora… ¿¿¿¿qué harás para sobrevivir????
Algo similar a esto es la premisa de Dead Rising, un juego que tengo desde que compré la Xbox, y que aún no he conseguido pasar, gracias a su inmenso desarrollo, y al agobio que me produce jugar. El juego te pone en la piel de Frank West, un fotógrafo freelance que ha recibido noticias de que algo raro está pasando en Willamette, y para allá que se encamina nuestro antihéroe. Cuando llega al centro comercial, éste ha sido invadido por los zombis, y debe sobrevivir durante 72 horas, hasta que el helicóptero lo recoja.
La principal característica del juego es que, una vez estamos metidos en la piel de Frank, podemos hacer absolutamente lo que nos venga en gana. Podemos dedicarnos a matar zombis, sin preocuparnos de nada más, con cualquier objeto que veamos. Ya sean las porras de los policías, una estantería de acero, una motosierra de podar setos, una bola de bolos, un maniquí… cualquier cosa que nos encontremos nos servirá de arma, hasta que se agote o se rompa. También podremos rescatar supervivientes, ir por ahí fotografiando cosas curiosas, ponernos la ropa que haya por las tiendas, o incluso, si queremos, sentarnos en un sofá y dejar que pase el tiempo, sin preocuparnos de nada ni nadie, aparte de nosotros.
Una de las cosas que no me gustó al principio, fue la dificultad. Al principio, Dead Rising es MUY difícil. Apenas tienes 4 puntos de vida, no hay armas de fuego disponibles, y los zombis te comen vivo en cuanto pasas a su lado. Y zombis no hay pocos… a simple vista, puedes contar 100 ó 150 zombis rodeándote, y todos a su aire, actuando de manera diferente. Sin embargo, conforme se sube de nivel y se aprenden las localizaciones claves donde encontrar las mejores armas, esta dificultad va desapareciendo paulatinamente.
Para tener aún más dificultad en el juego, hay presentes una serie de bosses y minibosses. Estos son conocidos como psicópatas, y son un reto mucho mayor que una mob de zombis. Los psicópatas suelen ir armados, y, al ser humanos, necesitan cierta tactica para vencerlos. Si los conseguimos derrotar, obtendremos beneficios, como mejores armas, liberación de supervivientes, acceso a más zonas del juego, o atajos entre éstas.
Como ya he dicho antes, Frank puede subir de nivel, y ganar vida, velocidad, capacidad de llevar más objetos, y aprender técnicas de lucha. La subida de nivel viene dada por la clásica experiencia de los RPG. Pero, a diferencia de éstos, donde se premia el matar cuanto más mejor, Dead Rising propone otro sistema para ganar experiencia, y es mediante eventos importantes. Rescatar a un superviviente nos dará muchos puntos de experiencia, lo mismo que fotografiar escenas clave, derrotar psicópatas o conseguir muertes especiales. Cada vez que se maten 50 zombis también conseguiremos un pequeño bonus de experiencia, pero nada comparado a cualquiera de las acciones anteriores.
El juego contiene un hilo argumental que explica el motivo de la invasión zombi, pero -de nuevo- somos nosotros los que decidiremos si queremos seguir este hilo, o tomar otro camino. Tras mi experiencia, no aconsejo seguir este argumento en la primera partida, puesto que, según se avanza en la historia, se vuelve bastante difícil. En su lugar, es mejor rescatar supervivientes para subir de nivel. Otra posibilidad es dirigirse al parking para atropellar zombis, puesto que conseguiremos experiencia a cambio de un riesgo muy bajo de morir. En mi primera partida, me dediqué a rescatar supervivientes. Apenas pude salvar a una docena, pero conseguí el suficiente nivel como para ir desahogado en las horas finales del juego, ya con suficientes espacios en el inventario como para llevar un par de armas de fuego, un par de alimentos para recuperar vida, y un puñado de armas cuerpo a cuerpo. Sin embargo, en la segunda partida, me fui directo hacia el parking para ir atropellando zombis de 4 en 4. Si en una partida consigues atropellar a 54.000 zombis, la siguiente vez que comiences tendrás disponible la mejor arma del juego -además de desbloquear 3 logros-. Con ese arma especial, y con los niveles subidos hasta el momento, superar la historia principal no debería costar demasiado. Yo aún no he podido, estando en mi segunda partida. Espero superar pronto las 72 horas, para afrontar el argumento real del juego.
Me dejo muchas cosas que he visto para no destripar nada del juego, y otras muchas que seguro no he visto. Esa es otra de las características del juego, que nunca dos partidas son iguales. Como detalle, la primera vez que llegué a la armería estaba vacía, y pude hacerme con un buen arsenal. Sin embargo, en otra partida diferente, cuando llegué allí habían dos personas atrincheradas, disparando a todo lo que se moviera. Esto forma parte de la magia del juego, y es uno de sus grandes puntos fuertes.
En resumen, uno de los grandes juegos de esta generación, por su ingente cantidad de zombis en pantalla, que provocan una agobiante sensación de asfixia, y la libertad que ofrece. Para mi gusto, mucha más que la que dan los GTA o similares. Si os gustan las pelis de zombis, este es vuestro juego sin duda. En otro caso, podríais darle una oportunidad. Si superais las primeras 3 horas, que son lo más difícil del juego, y os gusta, tendréis juego para una larga temporada.