Tomb Raider Underworld
Aprovechando el puente de la Constitución, fui al videoclub y alquilé la nueva entrega de la saga de juegos que más me ha enamorado desde que era pequeño. Hoy he conseguido pasármelo, así que aquí dejo un pequeño análisis.
Este nuevo Tomb Raider que nos trae Crystal Dynamics es continuación inmediata del Tomb Raider Legend, donde se retoman partes argumentales tales como Avalon, el paralelismo que existe entre las mitologías de distintas culturas antiguas, la desaparición de la madre de Lara, y los esfuerzos de su padre por recobrarla. Sin embargo, existen ciertos puntos en la historia no explicados, que hacen muy recomendable -casi obligatorio- el haber jugado al Anniversary (la doppelganger, y no digo más), aunque también nos servirá haber jugado al Tomb Raider original.
El título del juego -Underworld- nos empieza a indicar varias cosas. Si cogemos la traducción literal, nos sugiere que nos vamos a encontrar casi permanentemente bajo tierra. Si nos vamos a la parte más mitológica, el Inframundo es el lugar donde van las almas de los muertos. Pues de estas dos cosas va a tratar el juego.
La historia del juego nos pone en la piel de Lara justo tras el final de Legend. Su intento de acceder al legendario mundo de Avalon -el mundo donde reposa el alma del Rey Arturo, y donde supuestamente está su madre- la lleva a investigar el Inframundo nórdico: Helheim. Su investigación la pone en busca del martillo de Thor, Mjolnir. Según la mitología nórdica, Thor necesitaba unos guantes y un cinturón especiales para poder usar el martillo, así que es labor de Lara el encontrar estas cuatro piezas, necesarias para acceder a Helheim.
En su búsqueda, Lara visita lugares como Tailandia, México o el Ártico. En todos ellos encuentra evidencias de artefactos más antiguos que las ruinas donde se encuentran, y donde se verá abocada a evitar el fin del mundo de la mitología nórdica: el Ragnarok.
En cuanto a jugabilidad, afirmo que es el mejor Tomb Raider producido hasta la fecha. Los mapas son realmente grandes, con una acertada combinación entre zonas marinas o inundadas, zonas bajo tierra, y exteriores (los menos). Destaco las zonas acuáticas, puesto que nunca antes en un Tomb Raider se había estado tanto tiempo bajo el agua. Los escenarios son majestuosos, con inmensas estatuas y edificios, que dan una sensación de nimiedad como no había sentido hasta ahora, y que te sumergen en el juego. La mecánica del juego es la de siempre: salta, trepa, dispara de vez en cuando, esquiva trampas, resuelve puzzles, etc. En comparación con Legend, se han eliminado los Quick Time Events (aquellas escenas de video donde había que pulsar un botón en el instante adecuado), y se han sustituido por momentos de adrenalina, donde el tiempo se ralentiza, dando un segundo extra para reaccionar ante la trampa que se viene encima. También se ha introducido algún movimiento nuevo, como la escalada usando puntos de apoyo (como en un rocódromo, para entendernos), o el poder subirse encima de las barras donde se gira para tomar impulso. Y que no se me olvide, los niveles tienen una gran cantidad de tesoros ocultos que recoger, incluyendo las difíciles reliquias, por lo que los fans de la exploración se verán recompensados.
Los puzzles son francamente buenos, y se resuelven de la forma típica de la saga: bien buscando partes de un mecanismo en otro lugar del mapa, para colocarlos en su lugar original, bien teniendo que colocar en el orden correcto algunos elementos del mapa… su resolución no nos va a sorprender, pero sí su planteamiento. Me gustaría destacar el puzzle de Tailandia, con las estatuas gigantes de Shiva y Khali, el puzzle de México, con las estatuas de los reyes de Xibalbá (y que es literal con lo que cuenta la mitología Maya), y el gran puzzle del último nivel. Este último puzzle sustituye al clásico enfrentamiento con el boss final, típico de todos los juegos. Y si habéis visto la primera película de Tomb Raider, os recordará mucho a la escena final de la película.
Los combates están bien resueltos, aunque se podría pedir un poco más de inteligencia en los enemigos humanos, como maniobras de flanqueo, o cubrirse para no recibir tus disparos. Los enemigos ‘no humanos’ se limitan a atacar directamente, supongo que como lo harían en la realidad. Se ha añadido también un contador de adrenalina en los combates, que se va llenando según las acciones que ocurren en las peleas. Cuando el contador está lleno, se puede activar un ‘tiempo-bala’ como el de Max Payne, donde todo va más despacio, o bien se puede utilizar para acabar rápidamente con los enemigos, con una maniobra especial donde se puede disparar a la cabeza de éstos y matarlos de un solo disparo. Para finalizar, se ha añadido algo de cuerpo a cuerpo. Lara puede dar patadas a los enemigos para tirarlos al suelo, o sacárselos de encima. No son poderosas (contra un determinado tipo de enemigo sí), pero dan algo de tiempo para reaccionar.
En cuanto a elementos técnicos (gráficos y sonido), pues creo que son todos muy correctos. El modelado de los escenarios es adecuado para lo que se quiere mostrar, con mucho colorido en las selvas. y una asfixiante oscuridad en las zonas subterráneas. Los enemigos están bien detallados, los efectos de iluminación son bastante solventes… en general, un apartado gráfico adecuado. El sonido también es muy bueno. Las músicas son típicas (que no por ello malas), y los efectos de sonido de las armas están muy conseguidos. La única pega que le he encontrado al sonido, es que la configuración por defecto deja muy bajo el volumen de las voces, y muy alta la música. Os aconsejo que la ajustéis antes de empezar a jugar, puesto que os podríais perder algún diálogo importante. En cuanto al doblaje, es exactamente el mismo que en Legend, con lo bueno y lo malo… a mí me gusta, supongo que habrá gente a la que no le guste.
Así pues, tenemos un juego largo -unas 1o ó 12 horas, más largo que Legend-, técnicamente solvente, que transmite emoción y tensión en instantes cumbres, con una historia que conecta las diferentes mitologías del mundo antiguo… ¿se merecerá un 10, no? Pues por desgracia, no. Hay un par de cosas que le rebajan mucho la nota, y esas cosas son la cámara, y el clipping. El clipping es bestial, llegando a desaparecer medio cuerpo de Lara al darle una patada a una roca. Tampoco se comporta bien el muñeco al recoger objetos, adoptando posturas extrañas, o subiéndose encima para después dejarse caer. Pero la cámara… ¡ay la cámara! Es completamente insufrible. Aunque en general se sabe colocar bien, hay momentos en que se vuelve completamente loca, sin parar de moverse, y llegando a morir por culpa de la mala colocación. También se producen algunos fallos en el control, saltando a donde no se quiere saltar, y que también provoca la muerte del personaje. Además de un comportamiento bastante errático del personaje, donde muchas veces se topa con pareces invisibles, o se queda clavado en lugares que no debería, habiendo que agacharse para poder salir.
Por otra parte, me parece una soberana estupidez el haber quitado los modos de contrarreloj y juego libre, presentes en Legend, puesto que alargaban sobremanera el juego. Ahora han puesto un modo ‘cazatesoros’, donde se pueden repetir secuencialmente los escenarios, con los puzzles ya resueltos. Pero no se puede elegir el escenario donde jugar, por lo que el modo carece de demasiada utilidad. Todas esas cosa le rebajan bastante la puntuación.
En resumen, es un gran Tomb Raider este Underworld, pero hay que lidiar con la cámara y con el control para poder disfrutarlo. Si conseguís ignorarlos, os ofrecerá satisfacción. Si no… este no es vuestro juego. Si sois fan de Tomb Raider, compradlo sin dudar. Si no lo sois, os aconsejo alquilarlo. Se puede superar perfectamente en dos días, así que no será demasiado desembolso para vuestra maltrecha economía